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Socorro ISD pierde $49 millones anuales tras rechazo de la Proposición A

Miguel Contreras Hace 12 meses

El Distrito Escolar Independiente de Socorro enfrenta un duro revés financiero tras la derrota de la Proposición A, que le habría permitido acceder a $49.2 millones anuales sin aumentar los impuestos locales.

El Paso, TX – El Distrito Escolar Independiente de Socorro (SISD) enfrenta una nueva encrucijada financiera luego de que los votantes rechazaron la Proposición A, una medida que buscaba reorganizar la tasa impositiva del distrito para acceder a más fondos estatales sin aumentar los impuestos locales.

Según los resultados preliminares del Condado de El Paso, el 53 % de los votantes se pronunció en contra, mientras que un 47 % votó a favor, una diferencia de apenas unos cientos de votos. Con este resultado, el distrito pierde la posibilidad de recibir hasta 49.2 millones de dólares adicionales por año, lo que afectará directamente su estabilidad económica y el funcionamiento de diversos programas escolares.

El superintendente James Vasquez reconoció que la derrota representa un golpe importante, aunque insistió en que el distrito mantendrá su compromiso con la comunidad educativa.

“La Proposición A no resultó como esperábamos. Es, sin duda, un revés. Pero aceptamos la voluntad de los votantes y seguiremos adelante”, dijo Vasquez.
“Habrá algunas repercusiones por esto. Tendremos que tomar decisiones difíciles a partir de esta misma noche.”

La noche de la votación coincidió con una reunión de la mesa directiva en la que se discutiría un nuevo plan de salud para empleados. Vasquez explicó que, sin los fondos del VATRE, ese gasto deberá ser absorbido por los trabajadores.

“Esperábamos que, con la aprobación de la Proposición A, pudiéramos cubrir parte de esos costos para que el impacto en nuestros empleados fuera menor,” añadió.

Aumentos y recortes inevitables

La administración anticipa aumentos en las primas médicas del personal y no descarta solicitar nuevos préstamos a corto plazo para cubrir operaciones, tal como ocurrió el año pasado. Además, la proyección de perder alrededor de 800 estudiantes el próximo ciclo escolar reducirá los ingresos provenientes del financiamiento estatal, lo que podría derivar en ajustes de personal.

“Ya proyectamos que tendremos unos 800 estudiantes menos el próximo año de los que tenemos actualmente. Menos estudiantes significa menos personal,” explicó Vasquez.
“Esperamos lograrlo mediante jubilaciones o renuncias naturales… Pero también tenemos que analizar los programas: ¿podemos seguir ofreciendo algunos de los que hoy tenemos para nuestros estudiantes?”

El superintendente señaló que el distrito intentará evitar despidos mediante incentivos de retiro o separación voluntaria, como se hizo el año anterior, aunque admitió que el margen de maniobra es cada vez menor.

Proyectos suspendidos

Entre los proyectos más afectados está la renovación del parque tecnológico estudiantil, compuesto por computadoras adquiridas en 2020 con fondos federales de alivio por la pandemia (ESSER). Esos equipos ya cumplieron su vida útil y no hay financiamiento para reemplazarlos.

“Compramos una computadora portátil para cada estudiante con los fondos ESSER hace cinco años,” explicó Vasquez. “Ahora esas computadoras ya cumplieron su ciclo y han sufrido bastante uso durante estos años. Necesitamos actualizarlas y reemplazarlas, pero tendremos que empezar a establecer prioridades.”

También se verán afectadas las reparaciones de los sistemas de aire acondicionado y el mantenimiento general de los edificios.

“Tenemos edificios hermosos, pero ya están envejeciendo y sus sistemas comienzan a deteriorarse,” dijo el superintendente. “Necesitamos buscar cómo modernizarlos, pero ahora tendremos que ser muy cuidadosos con lo que compramos y cómo lo compramos.”

Lenguaje confuso en la boleta

Aunque la Proposición A no aumentaba los impuestos locales, la boleta electoral debía incluir por ley la frase “Esto es un aumento de impuestos”, un requisito estatal que, según funcionarios del SISD, pudo confundir a los votantes.

“Técnicamente estábamos aumentando la parte destinada a mantenimiento y operación, pero al mismo tiempo reducíamos la otra parte en la misma cantidad,” explicó el miembro de la mesa directiva Manuel Rodríguez antes de la elección. “Así que el monto total se mantenía igual, pero obteníamos más financiamiento del estado.”

Vasquez coincidió en que la redacción fue un obstáculo.

“Es difícil. Las elecciones son complicadas. Ciertamente tenemos que hacer un mejor trabajo de comunicación o de explicación sobre algunos de los malentendidos que hubo,” dijo. “Necesitamos averiguar qué fue lo que falló.”

Una oportunidad perdida, pero no el final

El superintendente confirmó que la ley solo permite realizar este tipo de elecciones en noviembre, por lo que el distrito deberá esperar un año para volver a intentarlo. Aun así, destacó la participación récord.

“Tuvimos más de 7,100 votos a favor; es la mayor cantidad que hemos recibido en cualquier tipo de bono en el pasado,” indicó. “Lamentablemente, también hubo un número récord de personas votando en contra. Sabemos que debemos hacer llegar el mensaje a una comunidad más amplia.”

Vasquez también reconoció que la confianza en el distrito sigue siendo un desafío, tras años de controversias y supervisión estatal.

“Tenemos que acercarnos más y continuar con la transparencia que hemos mostrado durante el último año y medio,” dijo. “Queremos que la comunidad vea cómo se gastan sus impuestos. Creo que esos 7,100 votos a favor muestran que la confianza está regresando, pero aún queda trabajo por hacer.”

Supervisión estatal y futuro incierto

El representante de la Agencia de Educación de Texas (TEA) aclaró que la derrota de la Proposición A no afectará directamente el régimen de intervención estatal, aunque sí añade presión financiera.

“Lo que sigue siendo preocupante es cómo aseguramos que las finanzas del distrito se mantengan equilibradas, razonables y sostenibles,” dijo el funcionario. “La elección del VATRE es un mecanismo mediante el cual los distritos escolares de Texas pueden recaudar ingresos adicionales por su cuenta, así que habrá que tomar otras decisiones difíciles.”

Por ahora, Socorro ISD operará con un presupuesto equilibrado pero sin margen de maniobra. Con menos estudiantes, más gastos y sin los fondos adicionales esperados, el distrito entra en una etapa de austeridad y reflexión.
La derrota de la Proposición A no marca el final, pero sí una advertencia sobre la fragilidad de las finanzas y la necesidad de reconstruir la confianza entre el distrito y la comunidad.

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