Serie Original – “El Asesino del Desierto”: Ejecución en pausa
EL PASO, Texas – La ciudad de El Paso, Texas, fue sacudida por el descubrimiento de uno de los crímenes más aterradores de la década de los 80. El desierto de esa ciudad fue el único testigo de los homicidios cometidos por David Leonard Wood, un asesino en serie cuyo nombre ha estado asociado al terror por más de tres décadas.
David Leonard Wood, conocido como el “asesino del desierto”, habría recibido la inyección letal el 13 de marzo de 2025 tras ser condenado a muerte por el asesinato de seis mujeres en 1987. Sin embargo, su ejecución fue suspendida a último momento, un giro inesperado en un caso que parecía acercarse a su conclusión.
Esta orden fue emitida menos de 48 horas antes de que Wood fuera ejecutado por inyección letal en la prisión estatal de Huntsville. Esta fue la segunda vez que el Tribunal de Apelaciones Penales de Texas intervino para bloquear la ejecución de Wood, apenas días antes de que fuera ejecutado.
La orden sin firmar fue emitida per curiam por el Tribunal de Apelaciones Penales de Texas, lo que significa que fue tomada en consenso con la mayoría de los nueve jueces. Las juezas Mary Lou Keel y Gina Parker estuvieron en desacuerdo con la decisión. El juez Bert Richardson, quien ha manejado las apelaciones de Wood en el tribunal de primera instancia desde 2011, no participó en la decisión.
La ola de asesinatos de Wood comenzó en agosto de 1987, tras el hallazgo de los restos de dos mujeres, identificadas como Karen Baker y María Rosa Casio.
María Rosa, una mujer hispana de 24 años que comúnmente visitaba a su madre y hermanas en Ciudad Juárez, desapareció el 12 de agosto de 1987.
Ella fue vista por última vez en un cabaret acompañada de un hombre que coincidía con la descripción de Wood. Un día después, su vehículo fue localizado en el centro de El Paso, a solo unas cuadras de donde ella trabajaba. “Ella estaba estudiando, quería ser psicóloga, estaba en la Universidad de Arlington”, dijo Esperanza Casio, hermana de la víctima.
Sus hermanas aún conservan con tristeza el reporte policial de su desaparición y guardan las fotografías de la joven llena de vida.

María Elena Aguilar, otra hermana de María Rosa, recordó con cariño a su hermana, quien siempre fue muy alegre y cercana a la familia: “Era muy alegre, paseaba mucho a mi mamá a Guadalajara, a Veracruz. Era muy apegada a mi mamá y una excelente hermana”.
Por un tiempo, la brutalidad de este asesino en serie pasó desapercibida, ya que las víctimas desaparecían sin dejar rastro. El relato de sus actos atroces comenzó cuando un total de seis cadáveres fueron descubiertos enterrados en diferentes puntos del desierto en la zona noreste de El Paso.
Sin embargo, su captura no fue inmediata. En 1990, Wood fue acusado formalmente de asesinato. El juicio se trasladó a la ciudad de Dallas después de que el caso acaparara titulares nacionales.

En noviembre de 1992, Wood, conocido ya como “el asesino del desierto”, fue finalmente juzgado y declarado culpable de los asesinatos de seis mujeres:
- Dawn Marie Smith, 14
- Desiree Wheatley, 15
- Angélica Frausto, 17
- Karen Baker, 20
- Ivy Susanna Williams, 23
- María Rosa Casio, 24

El jurado no tuvo dudas de que Wood había cometido los crímenes, y la sentencia fue clara: pena de muerte.
Wood ha permanecido en el corredor de la muerte durante más de 32 años, un tiempo récord en Texas, ya que ningún otro preso había estado tanto tiempo en espera de ejecución antes de ser ejecutado.
A pesar de la evidencia en su contra, Wood ha defendido su inocencia durante todo este tiempo. Este 13 de marzo de 2025, se esperaba que una inyección letal acabara con su vida en un edificio penitenciario en Huntsville, Texas. Sin embargo, la Corte de Apelaciones de Texas suspendió la ejecución, lo que representa un nuevo giro inesperado en un caso que parecía haberse cerrado.
María Elena Aguilar, la hermana de María Rosa, expresó con tristeza: “Pues ha tenido mucha suerte y solamente Dios sabe por qué. Él es quien lo va a juzgar, allá va a tener su juicio. Ya con el tiempo que ha pasado, no somos la única familia que fue perjudicada. Sí me preocupa que sigan así, pero sé que la justicia llegará”.
La decisión del Tribunal de Apelaciones se basa en la necesidad de revisar más a fondo la validez de las pruebas presentadas por la defensa de Wood y los supuestos errores en el proceso judicial. Mientras tanto, las familias de las víctimas continúan esperando que algún día se haga justicia en el desierto de El Paso, donde seis vidas fueron cruelmente truncadas.
Este caso continúa siendo uno de los más impactantes de la historia criminal de la región, dejando una huella imborrable en las familias afectadas y en la comunidad de El Paso.