Corte Suprema evalúa prohibición de armas para usuarios de drogas

La Corte Suprema de los Estados Unidos analiza un caso que podría tener importantes implicaciones para el derecho a portar armas en todo el país. Los magistrados evalúan si el gobierno federal puede considerar un delito que personas que consumen drogas ilegales posean un arma de fuego, una decisión que está directamente vinculada con la interpretación de la Segunda Enmienda de la Constitución.
De acuerdo con el profesor de ciencia política en EPCC, Sergio Sáenz Rivera, la Segunda Enmienda ha sido objeto de múltiples interpretaciones a lo largo de la historia.
“La segunda enmienda, en síntesis, es el derecho que tienen las personas a poseer armas, pero está mal articulado y gramaticalmente, incluso en inglés, está ambiguo. Por eso ha cambiado tanto en su interpretación”, explicó.
Desde 1968, la ley federal prohíbe que cualquier persona que sea usuaria ilegal de sustancias controladas posea un arma de fuego. Sin embargo, la constitucionalidad de esa prohibición ha sido cuestionada en tribunales durante los últimos años.
El caso que ahora llegó ante la Corte Suprema surge en Texas y gira en torno a un hombre de 28 años identificado como Ali Hemani, quien admitió consumir marihuana varias veces por semana. Agentes federales registraron su vivienda y encontraron cerca de 60 gramos de marihuana, además de una pistola Glock de 9 milímetros.
Ahora, los magistrados deberán evaluar la ley bajo un criterio reciente establecido por el propio tribunal, que exige que las restricciones a las armas sean consistentes con la tradición histórica de regulación en Estados Unidos.
Sáenz Rivera explica que aunque la Corte Suprema reconoció hace más de una década que portar armas es un derecho individual, esto no significa que sea absoluto.
“Alrededor del 2010, la Suprema Corte aclaró que también es un derecho individual portar armas. Ahora, también esa segunda enmienda tiene algunas cuestiones: permite la regulación de las armas. O sea, la portación de armas no es un derecho absoluto”, señaló.
El debate sobre esta ley también ha estado en el centro de otros casos recientes. Incluso Hunter Biden, hijo del presidente Joe Biden, enfrentó cargos bajo esta misma normativa antes de recibir un perdón presidencial.
Para Sáenz Rivera, el caso también plantea un debate más amplio sobre derechos individuales.
“Que andes ‘high’ no te hace una persona peligrosa, y ultimadamente, qué es más importante: los derechos de la segunda enmienda que garantizan el derecho de portar armas, o que una persona use drogas de manera recreacional”, cuestionó.
Se espera que la Corte Suprema emita su decisión hacia finales de junio o principios de julio. Los magistrados podrían decidir mantener la ley vigente, declararla inconstitucional o ajustar su interpretación, por ejemplo, limitando su aplicación a ciertos casos o circunstancias específicas.