Granja acuícola en Samalayuca apuesta por turismo y producción sustentable en pleno desierto
SAMALAYUCA, Chihuahua — En medio del paisaje árido de Samalayuca, un proyecto acuícola está llamando la atención de residentes y turistas al demostrar que la producción de peces también puede prosperar en el desierto.
Se trata de “Mi Granjita Acuícola”, un emprendimiento local que combina la crianza sustentable de peces para consumo humano con una propuesta turística que busca atraer visitantes de Ciudad Juárez y El Paso, Texas.
El proyecto, considerado único en la región, produce principalmente tilapia fresca y en menor cantidad bagre, ofreciendo productos orgánicos directamente del productor al consumidor. Su propietario, Israel Villagrana, explicó que la calidad y frescura del producto es una de las principales diferencias frente al pescado comercializado en supermercados.
“Aquí precisamente vamos a encontrar tilapia fresca, mojarra de tilapia, tenemos algo de bagre también. La granja en general es una granja de producto orgánico”, comentó Villagrana.
A través de estanques especialmente diseñados, la granja busca diversificar la economía de la zona y abrir nuevas oportunidades en una región tradicionalmente marcada por las condiciones extremas del desierto.
Además de la producción acuícola, el lugar pretende consolidarse como un atractivo turístico para quienes desean conocer el proceso de cultivo, convivir con la naturaleza y descubrir una propuesta poco común en esta parte del estado.
Según el propietario, el crecimiento del proyecto ha despertado la curiosidad de muchas personas que visitan el lugar para comprobar que la crianza de peces en el desierto es una realidad.
“Muchos vienen solamente para ver si es cierto, porque no lo creen… vienen por curiosidad”, agregó.