Asesino del Desierto: Corte de Texas reabre reclamos tras 30 años de condena

EL PASO, Texas – Tres décadas después de haber sido condenado a muerte por el asesinato de seis jóvenes cuyos cuerpos fueron enterrados en el desierto, el llamado Asesino del Desierto, David Leonard Wood, vuelve a estar en el centro del escrutinio judicial. La Corte de Apelaciones de Texas ha ordenado que nuevas reclamaciones por parte de su defensa sean revisadas en un tribunal de primera instancia, un giro que ha generado inquietud entre los familiares de las víctimas.
La reciente decisión no implica la anulación del juicio original ni la orden de un nuevo proceso, pero sí permite que un juez visitante recoja evidencia sobre ocho alegaciones planteadas por la defensa, entre ellas mala representación legal, testigos falsos y supuesta ocultación de pruebas por parte de la fiscalía.
Para Esperanza Casio, hermana de Rosa María Casio, una de las víctimas, esta decisión reabre heridas profundas. “Pues a mí se me hace un poquito injusto, no solo fue mi hermana, fueron varias personas afectadas por él. Ya tantas veces que ha apelado y ha apelado, y yo siento que ya debería de terminar”, expresó con visible dolor.
David Leonard Wood fue condenado en 1992 por los asesinatos que conmocionaron a la comunidad de El Paso. Los cuerpos de sus víctimas, jóvenes mujeres, fueron encontrados enterrados en el desierto del noreste de la ciudad. Desde entonces, ha permanecido en el corredor de la muerte. Su ejecución, programada para marzo de 2025, fue suspendida apenas dos días antes, luego de una apelación de último momento.
Casio no oculta su frustración con la prolongación del caso: “Ya cuántos años tenemos en esto, ya muchos familiares de las otras víctimas ya ni viven. Se me hace muy injusto por todo lo que se vivió en ese momento”.
La defensa de Wood sostiene su inocencia y busca validar una nueva narrativa, apuntando a irregularidades durante el proceso original. Pero Casio, al igual que otros familiares, rechaza estas afirmaciones. “Yo siento que el juicio fue bien llevado. No creo yo que la policía se haya dejado influenciar o que haya habido testigos falsos, no siento que vaya por ahí”, aseguró.
La posibilidad de que el caso derive en un nuevo juicio preocupa a las familias, no solo por el impacto emocional, sino también por la viabilidad legal. Muchos testigos clave han fallecido y las pruebas originales pueden haber perdido fuerza con el tiempo.
“Le soy sincera, no le puedo decir que quiero que ya lo maten. A mí me gustaría que aceptara la realidad, que aceptara que es culpable y que aceptara que sí lo cometió”, dijo Casio, con voz firme pero serena.
El peso del paso del tiempo es un factor decisivo para quienes han seguido este caso durante décadas. “Siento que él tiene unas personas muy poderosas que lo siguen ayudando y que lo siguen apoyando”, añadió Casio, sugiriendo que los recursos legales y el apoyo que ha recibido Wood no son comunes en casos similares.
La comunidad de El Paso, que en su momento fue sacudida por los crímenes, ahora observa con atención y cierta preocupación el rumbo que podría tomar este caso emblemático. “De mucha tristeza porque sería volver a recordar y vivir todo lo que ya vivimos y tener todos los problemas que pasamos para asistir al juicio. Ya las personas que en ese entonces íbamos ya no están. Es injusto”, concluyó Casio.
Por ahora, el futuro judicial de David Leonard Wood dependerá de los hallazgos del juez asignado a investigar las nuevas reclamaciones. Pero para las familias, cada nuevo capítulo representa una carga emocional que muchos consideran ya insostenible.
El caso sigue abierto. Y con él, también el dolor.