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Chinches: Madre denuncia riesgo sanitario

Fernanda Ponce Hace 9 meses

Chinches: una crisis silenciosa que obligó a huir de casaLa palabra *chinches* suele asociarse con incomodidad, pero para Lucero Castro significó una pesadilla prolongada que terminó por arrebatarle su hogar. Durante más de un año, esta madre del área de El Paso vivió junto a su hijo en una vivienda que, sin saberlo, estaba severamente infestada. Lo que comenzó como una molestia leve se convirtió en un problema de salud, estabilidad emocional y pérdida económica que hoy la impulsa a alzar la voz.La propiedad donde residían estaba dividida en tres secciones, ocupadas por distintos inquilinos. “Todo parecía normal”, hasta que los primeros síntomas aparecieron y cambiaron su vida por completo. “No dormía, no tenía apetito”: el inicio de los síntomasLucero recuerda que al principio pensaron que se trataba de mosquitos. Sin embargo, las picaduras no cesaban y su bienestar se deterioraba rápidamente. “De repente empezamos a algo, nos estaba picando y nosotros pensábamos bueno, son los mosquitos… ya empezamos a investigar qué nos está picando, porque me siento tan mal, porque no duermo, porque no tengo apetito”, relató.Con el paso de las semanas, la comezón se intensificó. Las lesiones en la piel se multiplicaron y el descanso se volvió imposible. Madre e hijo acudieron al médico, y hasta hoy Lucero continúa bajo tratamiento. “Todo el mes de octubre, todo el mes de noviembre yo estaba con una comezón, con costras sangrando… tengo cicatrices en todo el cuerpo”, afirmó.Impacto en la salud, el trabajo y la estabilidadLa infestación de chinches no solo afectó la piel de Lucero, sino también su rutina diaria. Su salud empeoró al punto de tener que faltar al trabajo, mientras que los otros dos inquilinos decidieron abandonar la vivienda. Las noches se transformaron en episodios de angustia constante.“Era una pesadilla. Nos despertábamos a las 3 de la mañana… alguien estaba picando. Prendíamos las luces, los veíamos y los teníamos que matar”, contó. La escena se repetía noche tras noche, erosionando su tranquilidad y la de su hijo. Abandonar todo para proteger a la familiaAnte la gravedad de la situación, Lucero tomó una decisión extrema: salir de la vivienda y dejar atrás casi todas sus pertenencias para evitar llevar las chinches consigo. “Ahí dejamos todos mis cuadros, todas mis recámaras, mis sillones… perdí mi depósito, mi maquillaje y ya”, dijo.La pérdida material fue significativa, pero para ella la prioridad era clara: proteger la salud de su familia frente a una infestación que no mostraba señales de desaparecer.Expertos advierten: las chinches no se van solasEspecialistas en salud advierten que las infestaciones de chinches pueden empeorar rápidamente si no se atienden de manera profesional. El doctor Álvaro Medina explicó que estos insectos se reproducen con rapidez. “Puede poner miles de huevecillos cada vez. Entonces lo mejor es la prevención… y si hay infestación en la casa es bueno contratar una compañía para que vaya unos profesionales para erradicarlas”.La advertencia es clara: ignorar el problema puede tener consecuencias graves para la salud física y emocional de quienes habitan el lugar.Temor por futuros inquilinos y llamado a las autoridadesHoy, Lucero teme que otras personas se muden sin saber que el problema persiste. Considera irresponsable que se sigan rentando espacios en esas condiciones. “Se me hace muy irresponsable que estén rentando lugares que todavía están completamente infestados y es peligroso para la salud, emocionalmente y físicamente”, afirmó.Actualmente trabaja con un abogado y asegura que continuará alzando la voz para que las autoridades investiguen.

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