Ver Más
NOTICIAS REGIONALES

El Fenómeno del Anime en Latinoamérica: De ‘Candy Candy’ a ‘Demon Slayer’

Bertha Gonzalez Hace 10 meses

En Latinoamérica, el anime ha florecido como una forma de arte que ha tocado las emociones y recuerdos de varias generaciones. Clásicos como “Candy Candy” y “Marco” han evocando risas y lágrimas, mientras que la icónica figura de Goku en “Dragon Ball Z” ha marcado la infancia de miles. Esta animación originaria de Japón ha tenido un impacto significativo en la forma en que la cultura popular se manifiesta en la región.

Recientemente, el éxito en taquilla de “Demon Slayer: Infinity Castle”, que se convirtió en la película extranjera más taquillera en Estados Unidos, reafirma esta conexión. Después de Japón, Corea del Sur y Estados Unidos, México se ha consolidado como el país con mayores ingresos generados por “Demon Slayer”, alcanzando la notable cifra de US$ 17,6 millones, según datos de Box Office Mojo.

El periodista y defensor de derechos humanos Luis Carlos Díaz, conocido en las redes como Luis Carlos One Piece, afirma que en México “Goku es Dios”. Díaz, el fundador de La Cátedra Pop, un proyecto que promueve cómics y series de culto, observa que el manga “One Piece”, el más vendido de la historia, ha influido en numerosas producciones de anime, incluyendo su propia serie en Netflix, reflejando así la fuerte presencia cultural del anime en la región.

Según Díaz, el fenómeno del anime en Latinoamérica se puede desglosar en dos dimensiones. La primera involucra a la industria televisiva que, desde los años 60, consideró el anime como un contenido asequible para llenar espacios de programación. Esta primera era dorada se caracterizó por series emblemáticas como “Astroboy” (1963), “Kimba, el león blanco” (1965) y “Meteoro” (1967).

La segunda dimensión se refiere al poder del doblaje, que ha sido fundamental para la aceptación del anime en la región. La mayoría de los programas que llegaron a las pantallas latinoamericanas fueron doblados en México, lo que permitió que las historias resonaran de forma natural entre los espectadores, a diferencia de algunas excepciones como ‘Candy Candy’, que fue doblada en Argentina.

Joaquín Ortega, politólogo y docente en la Escuela de Estudios Políticos de la Universidad Central de Venezuela, señala que el éxito del anime en América Latina se debe a su capacidad para conectar con las audiencias a través de narrativas universales que se adaptan a diferentes culturas.

El ‘soft power’ japonés, con su visión aspiracional y avanzados valores tecnológicos, destaca en contraste a la animación occidental, especialmente en naciones como Venezuela y Perú, precursoras en la adopción de tecnología. Series como “Mazinger Z” (1972) y “Dragon Ball” (1986) han mantenido entretenidas a varias generaciones.

Díaz también resalta que el anime se basa en el manga y una amplia gama de productos de merchandising, lo que facilita diversas vías de ingresos para la industria de la animación japonesa. “Hay un chiste que dice que el Studio Ghibli quebraba cada vez que lanzaba una película”, ironiza.

Además, Ortega menciona que, según el antropólogo Néstor García Canclini en su libro “Culturas híbridas” (1990), el anime ha dado vida a comunidades otaku en Latinoamérica, unidas por rituales como ver en grupo “Los caballeros del Zodíaco” o crear contenido fan.

El autor Robert McKee ha elogiado los complejos arcos emocionales en el anime, que generan empatía profunda y facilitan su aceptación en todo el mundo, tal como se demuestra con los personajes de “Demon Slayer”.

La diversidad de temas abordados en el anime resuena profundamente en el público hispanohablante. “En Japón no comprenden por qué los latinos disfrutan tanto del anime”, señala Díaz, subrayando que la industria japonesa, cada vez más consciente, no debe subestimar su producto en Latinoamérica.

Occidente se establece como un mercado crucial que facilita la recuperación de inversiones en películas y series, un hecho evidente en el caso de “Demon Slayer: Infinity Castle”.

La emoción por “Dragon Ball” en Chile durante los años 90 y el fenómeno observado en El Salvador, donde episodios se proyectaban en pantallas gigantes, son ejemplos del fervor local. Ortega añade que las audiencias femeninas encuentran en historias como la de “Candy Candy” una representación de su perseverancia ante adversidades.

La cultura del anime en América Latina ha superado barreras de mercado. Durante las décadas de 1990 y 2000, los aficionados accedían a información sobre sus series favoritas a través de revistas importadas y foros en Internet. “El incremento de ventas de DVDs piratas en los 90 amplificó la audiencia, permitiendo que fans se convirtieran en expertos en una variedad de productos”, explica Díaz.

Ortega alude a la teoría de las tribus urbanas de García Canclini, que describe cómo los otakus convierten el consumo pasivo en creación activa, participando en eventos como la Caracas Comic-Con.

Hoy en día, “Demon Slayer” se destaca en Crunchyroll, la plataforma de streaming dedicada al anime, donde los fans latinos crean memes y TikToks, perpetuando un ciclo de adopción cultural transgeneracional”, concluye Ortega.

En julio de 2025, Netflix reveló que el 50% de sus cuentas ven anime. El éxito del cine animado japonés ha estimulado la producción de contenidos en Corea del Sur y, en particular, en China, donde se invierten millones en sus propias producciones, como la serie anime “To Be Hero X”, una coproducción chino-japonesa.

Todo esto nos lleva a cuestionar: ¿es el anime finalmente un fenómeno mainstream en Latinoamérica?

Aunque Díaz es escéptico, reconoce el impacto del anime: “Una vez di una charla sobre este tema en Cecodap, y asistieron 80 jóvenes, mientras que normalmente solo se presentan 20 en otras temáticas. Uno de ellos recordó que una serie de anime le ayudó a comunicarse mejor con su madre”, concluye.

Esta conexión entre los jóvenes y el anime puede atribuirse a la amplia variedad de temas y las historias que ofrecen un espacio seguro para identificarse y encontrar alivio en sus narrativas.

Fuente original: Noticias El Centro

Por erickc
26 Dec, 2025

Noticias Relacionadas