Déficit EPISD: Crisis financiera de $52 millones podría provocar despidos masivos
EL PASO, Texas — El Distrito Escolar Independiente de El Paso podría declararse oficialmente en emergencia financiera después de revelar un déficit presupuestario proyectado de aproximadamente 52.8 millones de dólares, una situación que autoridades describieron como crítica y que podría derivar en recortes masivos, congelamiento de contrataciones y posibles despidos.
Durante una reunión especial de la mesa directiva realizada este martes, administradores del distrito presentaron un desglose financiero que expuso una combinación de menores ingresos, errores en proyecciones presupuestarias y gastos muy superiores a lo originalmente contemplado.
La presentación reveló que EPISD proyectó inicialmente una matrícula superior a los 47 mil estudiantes para el actual ciclo escolar. Sin embargo, las cifras actualizadas muestran una inscripción estimada de 46 mil 244 alumnos, lo que representa una disminución de 877 estudiantes respecto a lo anticipado.
La situación se agrava debido a la caída en la asistencia diaria promedio, la cual quedó más de mil 276 estudiantes por debajo de las proyecciones del distrito. Debido a que Texas asigna financiamiento estatal con base en la asistencia estudiantil, la reducción impactó directamente los ingresos operativos del sistema escolar.
Administradores reconocieron además que los gastos de nómina excedieron el presupuesto por casi 21.8 millones de dólares. A eso se suman otros 11 millones de dólares en gastos que, según admitieron durante la reunión, nunca fueron incluidos originalmente en el presupuesto aprobado.
La administración también informó que más de 10 millones de dólares en ahorros proyectados simplemente nunca se materializaron, empeorando aún más el panorama financiero del distrito.
Las proyecciones a futuro son todavía más preocupantes. Según los documentos presentados ante la mesa directiva, EPISD estima perder otros mil 500 estudiantes para el ciclo escolar 2026-2027, lo que podría traducirse en aproximadamente 13 millones de dólares adicionales menos en financiamiento estatal.
Las gráficas compartidas durante la reunión muestran además una disminución acelerada en las reservas flexibles del distrito, las cuales podrían caer hasta representar únicamente el equivalente a 11 días de operación si no se implementan cambios drásticos en el manejo financiero.
Durante la sesión, varios miembros de la mesa directiva cuestionaron severamente a los funcionarios encargados de las finanzas del distrito, expresando preocupaciones sobre posibles fallas de supervisión, falta de transparencia y negligencia administrativa.
La tensión aumentó conforme los administradores admitían que múltiples factores financieros no fueron detectados o corregidos oportunamente, dejando al distrito frente a una de las crisis presupuestarias más serias en años recientes.
Autoridades escolares advirtieron que las medidas necesarias para estabilizar las finanzas podrían incluir recortes presupuestarios importantes, congelamiento de vacantes, reducción de programas y despidos a gran escala.
Aunque todavía no se han anunciado recortes específicos, funcionarios reconocieron que las próximas semanas serán determinantes para definir el futuro operativo del distrito y evitar un deterioro aún mayor de sus finanzas.
EPISD aseguró que trabajará junto con auditorías externas y prometió mantener total transparencia mientras desarrolla un plan de recuperación financiera. El distrito también afirmó que buscará presentar un presupuesto balanceado antes del 30 de junio, fecha límite establecida para completar el proceso financiero.
La crisis ocurre en medio de desafíos persistentes para múltiples distritos escolares en Texas, donde la disminución en matrícula, inflación y aumento en costos operativos han presionado severamente los presupuestos educativos.
Sin embargo, en el caso de EPISD, los propios administradores reconocieron que errores internos de proyección y control financiero contribuyeron significativamente al déficit actual.
Ahora, mientras padres de familia, empleados y estudiantes esperan respuestas concretas, el distrito enfrenta la difícil tarea de recuperar estabilidad financiera sin afectar directamente los servicios educativos en una de las regiones escolares más grandes del área fronteriza.