Proyecto Júpiter genera oposición en Santa Teresa

SANTA TERESA, Nuevo México – El Proyecto Júpiter, un complejo de cuatro centros de datos para inteligencia artificial, se construirá en Santa Teresa, en el condado de Doña Ana, Nuevo México. Con una inversión estimada de 165 mil millones de dólares, el proyecto cuenta con el respaldo de las empresas Opal y Oracle.
Sin embargo, la iniciativa ha generado preocupación entre residentes locales por el alto consumo de agua y energía, así como por su posible impacto ambiental. Habitantes de Doña Ana, Sunland Park y Santa Teresa interpusieron una demanda para frenar la construcción del complejo.
La activista Vivía Fuller, de Santa Teresa, expresó su inquietud:
“Por lo que sabemos, este proyecto usa demasiada agua para mantener los servidores fríos. Se utilizan turbinas de gas que sueltan demasiadas toxinas en el aire, y eso nos va a afectar ambientalmente, porque el agua que usen tendrán que desecharla en algún lado”.
La demanda, presentada el 17 de octubre por el Centro de Derecho Ambiental de Nuevo México, acusa a la junta del condado de haber aprobado ilegalmente los incentivos económicos del proyecto, que incluyen 165 mil millones de dólares en bonos de ingresos industriales y fondos del programa estatal de desarrollo económico.
El residente Martin Sáenz, de Doña Ana, comentó, “Podrían mover el proyecto a otra ciudad. Para mí y para muchos sería importante que lo estudien bien, sin perjudicar a las personas que necesitamos el agua. Hay que buscar dónde colocarlos”.
Los demandantes solicitaron al Tribunal de Distrito del Tercer Distrito Judicial que invalide las tres ordenanzas aprobadas y suspenda su aplicación mientras el caso se resuelve. Argumentan que los comisionados violaron leyes locales y estatales al comprometer fondos públicos sin contar con información completa.
Fuller añadió:
“Toda el área se verá afectada. Son millones de galones de agua los que se usarán, y eso nos impactará a todos —El Paso, Santa Teresa y Sunland Park— porque compartimos los mismos acuíferos”.
La demanda también denuncia que los funcionarios del condado mantuvieron reuniones a puerta cerrada y firmaron acuerdos de confidencialidad con los promotores meses antes de que el público conociera los detalles del proyecto.
Fuller concluyó: “Aprobaron este proyecto sin tener la información completa y sin incluir a la comunidad que vivimos en esta área”.
Aunque la construcción de estos centros de datos promete una derrama económica significativa, el Proyecto Júpiter enfrenta una fuerte oposición comunitaria preocupada por el medio ambiente y la transparencia gubernamental.