Terapeuta equina en Ciudad Juárez: Un Refugio para niños con discapacidad

La terapia equina se ha demostrado científicamente como una herramienta efectiva en el tratamiento de niños con discapacidad. El calor del caballo, su movimiento y el contacto físico generan reacciones motoras beneficiosas, proporcionando una experiencia única de atención en el centro Ojos de Dios, en Ciudad Juárez.
Los expertos en terapia equina guían a los pequeños, ayudándoles a desarrollar habilidades motoras que podrían ser difíciles de alcanzar en tierra firme. “Cuando un niño no puede caminar, al estar arriba del caballo, su pelvis se mueve de manera similar a la del animal, facilitando el aprendizaje del equilibrio y la coordinación,” explica uno de los terapeutas.
Además de la terapia equina, el centro Ojos de Dios ofrece atención física a través de un equipo de jóvenes profesionales que atienden con dedicación y amor a los niños. “Trabajamos en sus actividades diarias, incluyendo el comer, vestirse y la higiene, así como también en habilidades recreativas y laborales,” comenta un terapeuta.
La atención psicológica es igualmente crucial. Brindar apoyo no solo a los pacientes, sino también a sus familias, es fundamental para mejorar la calidad de vida. “Ayudamos a los niños a sentirse tranquilos y en confianza, utilizando ejercicios de respiración que son clave para la regulación emocional,” añade otro especialista.
Para mantener estos vitales servicios, el centro Ojos de Dios acepta donativos en efectivo y en especie, todos los cuales son deducibles de impuestos. “Los donantes pueden contribuir de manera recurrente o única, y como somos donatarios autorizados, emitimos recibos de donativo,” aclaran los representantes del centro.
Actualmente, el centro alberga a 51 niños, mientras que muchos otros reciben atención ambulatoria, viviendo el concepto de atención integral que busca mejorar la calidad de vida de estos pequeños.