Abuso infantil: Empleado del alguacil encerraba a su hijo adoptivo entre orina y castigos extremos

EL PASO, Texas – La Oficina del Alguacil del Condado de El Paso confirmó que uno de sus empleados, Richard Ramírez, fue arrestado junto a su esposa Nora Ramírez el 11 de junio por cargos de restricción ilegal y abuso infantil, después de que su hijo adoptivo de 15 años denunciara haber vivido una década de encierros, maltratos físicos y negligencia severa.
Según documentos judiciales oficiales, el menor —adoptado cuando era pequeño— relató a las autoridades que desde los cinco años fue confinado rutinariamente en su habitación, sin acceso al baño. Detalló que debía orinar en botellas, defecar en su ropa, y que pasaba días enteros sin comida ni agua.
También aseguró que nunca asistió a la escuela porque supuestamente era educado en casa. Oficiales que inspeccionaron el domicilio reportaron haber encontrado un cuarto sucio, impregnado de olor a orina, con manchas en el piso y una perilla con seguro externo que impedía salir desde adentro.
Ramírez, quien hasta ese momento era empleado activo del sheriff, fue puesto en licencia administrativa tras ser notificado sobre la investigación. Posteriormente, presentó su renuncia el 16 de junio y esta fue aceptada y aplicada ese mismo día. La agencia indicó que está colaborando con el Departamento de Policía de El Paso en la investigación, aunque declinó ofrecer declaraciones adicionales.
Una mujer que coincidió con la familia en la iglesia —y que habló bajo condición de anonimato— expresó su conmoción por las acusaciones y por la imagen pública que la pareja proyectaba. “Eran conocidos por ser supuestamente buenos y adoptar niños”, dijo. “Y espero que las autoridades investiguen a esta pareja de monstruos hasta por debajo de los dientes porque no es justo que los niños sufran de personas que los debieran haber cuidado”.
La testigo relató que alguna vez intentó entablar conversación con un niño afroamericano que vivía con ellos. “Nunca se me va a olvidar, ahora que pienso, yo creo que él era el niño abusado por tantos años”, dijo, visiblemente afectada.
Los documentos judiciales también mencionan que tres personas adultas que anteriormente vivieron con los Ramírez reportaron un patrón similar de abuso. Coincidieron en que eran sometidos a encierros prolongados, castigos físicos y privación de necesidades básicas. El joven de 15 años afirmó que su situación empeoró después de que estos jóvenes abandonaran el hogar en 2024, tras cumplir la mayoría de edad.
La misma mujer comentó que la pareja solía tener alrededor de cinco niños adoptados de diferentes edades, incluyendo uno de brazos. “Ahora sé que era una bandera roja”, dijo. Cuestionó además el papel de las agencias de adopción en el caso, sugiriendo que hubo negligencia institucional y falta de supervisión. “Pienso que es muy hipócrita que las personas más malas se escondan tras la careta de ser religiosos, y más cuando se trata de víctimas como los niños”, añadió.
El menor logró pedir ayuda después de adquirir un celular con dinero que obtuvo de la misma pareja. Fue él quien contactó a las autoridades y relató su situación. Las investigaciones siguen activas y la comunidad pide respuestas, mientras la opinión pública se enfoca ahora en cómo un empleado del sheriff pudo haber mantenido un patrón de abuso durante tantos años sin ser detectado.
La testigo concluyó con una súplica contundente: “Si ya abusaron a un niño, definitivamente no pudieron haber amado a los otros. No están bien de la mente y no les deberían confiar nunca niños o animales”.
Las autoridades no han informado si existen más menores bajo el cuidado de la pareja ni su estatus actual, pero el caso ha encendido alarmas sobre el sistema de adopciones y la protección a menores en el estado de Texas.