Ex Navy SEAL es declarado culpable por planear ataque con explosivos contra policías durante protesta “No Kings”

ALBUQUERQUE, Nuevo México — Un jurado federal declaró culpable a Gregory Vandenberg, exintegrante de los Navy SEAL de Estados Unidos, por transportar explosivos con la intención de usarlos contra agentes del orden durante las protestas “No Kings Day”, programadas para el 14 de junio de 2025 en California.
Tras un juicio de cinco días y cerca de tres horas de deliberaciones, el jurado encontró culpable a Vandenberg, de 49 años, de los cargos de transporte de explosivos con la intención de matar, herir o intimidar, así como de intento de transportar fuegos artificiales prohibidos a California.
De acuerdo con documentos judiciales, el 12 de junio de 2025 Vandenberg viajaba de El Paso, Texas, a San Diego, California, cuando hizo una parada en un centro de viajes cerca de Lordsburg, Nuevo México. Allí compró seis morteros pirotécnicos de gran tamaño y 72 petardos M-150.
Durante la compra, dijo al empleado de la tienda que planeaba lanzar los explosivos contra policías durante las protestas. También preguntó sobre la cantidad de pólvora, el poder explosivo de los artefactos y cómo podía aumentar su impacto uniendo varios fuegos artificiales con cinta adhesiva.
Los empleados alertaron a las autoridades tras escuchar sus comentarios y proporcionar la matrícula del vehículo.
Agentes federales localizaron a Vandenberg al día siguiente mientras dormía en su automóvil en la Base de la Fuerza Aérea Davis-Monthan, en Tucson, Arizona, donde fue arrestado.
Durante el registro del vehículo, los investigadores encontraron los fuegos artificiales adquiridos, además de ropa con símbolos extremistas, antisemitas y antiisraelíes, incluyendo una camiseta con la bandera de Al-Qaeda y otra con mensajes que llamaban a la destrucción de Judea. También hallaron que la imagen de inicio de su teléfono mostraba la bandera del Talibán.
La investigación reveló además mensajes y búsquedas en su teléfono con contenido antisemita, antiisraelí y antigubernamental. Según la fiscalía, Vandenberg creía que el gobierno de Estados Unidos estaba controlado por Israel y personas judías, y esas creencias motivaron su intención de atacar a agentes del orden durante las manifestaciones.
Al concluir su condena, Vandenberg cumplirá un año de libertad supervisada. El caso fue investigado por el FBI con apoyo de diversas agencias federales y locales, incluida Homeland Security Investigations (HSI) de El Paso.