La Diócesis de El Paso solicita bancarrota por demandas de abuso sexual

EL PASO, Texas – La Diócesis Católica de El Paso presentó ante el Tribunal de Bancarrota del Distrito Oeste de Texas una solicitud de protección bajo el Capítulo 11, citando graves problemas financieros derivados de las demandas por abuso sexual por parte de miembros del clero y de déficits operativos, según informó su director financiero, Gregory J. Watters.
La medida permitirá que la Diócesis continúe funcionando mientras busca financiamiento adicional para cubrir sus obligaciones. Los líderes eclesiásticos señalaron que las demandas por abuso sexual representan la principal presión económica que los llevó a esta decisión.
Actualmente, hay 18 demandas en 12 casos pendientes en Nuevo México, relacionadas con abusos cometidos entre 1956 y 1982. La Diócesis advirtió que los costos legales y las posibles indemnizaciones podrían superar ampliamente sus recursos, y que sin la protección de la bancarrota, algunos sobrevivientes podrían quedar sin compensación. El proceso busca garantizar un reparto justo y ordenado de los recursos disponibles.
Dentro del plan de reorganización, se plantea un período de 120 días para que se presenten todas las reclamaciones pendientes por abusos cometidos por clérigos, empleados o voluntarios de la Diócesis, incentivando que quienes aún no se han manifestado lo hagan.
El obispo de El Paso, Rev. Mark J. Seitz, pidió disculpas a las víctimas y reiteró el compromiso de la Iglesia con la seguridad y el apoyo a los sobrevivientes:
“Espero que este proceso nos permita reconciliarnos y avanzar juntos bajo la presencia amorosa de Jesucristo. La Diócesis de El Paso seguirá trabajando para proteger a cada miembro de nuestras comunidades y mantener canales abiertos de comunicación con los sobrevivientes.”
Seitz también publicó un video en YouTube explicando que antes de la bancarrota, representantes legales de la Diócesis se reunieron con los sobrevivientes y sus abogados para llegar a acuerdos preliminares. El obispo calificó las reuniones como abiertas y productivas, con varias cuestiones resueltas para reducir el conflicto y minimizar el sufrimiento de quienes fueron afectados.Custom HTML