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Llegan a un acuerdo millonario tras accidente mortal en Chaparral

Carlos Alvarez Hace 2 años

CHAPARRAL, Nuevo México – — El 17 de enero de 2023, la tranquilidad de una noche en la carretera 213 se vio abruptamente interrumpida por una tragedia que aún resuena en la comunidad fronteriza. José Marrero y Desiree Sáenz perdieron la vida luego de ser impactados por un conductor en estado de ebriedad. Hoy, más de dos años después, el caso ha llegado a su fin en los tribunales, pero las heridas emocionales siguen abiertas.

Aquel fatídico día, Patrick Woods, bajo los efectos del alcohol, embistió a las víctimas mientras conducía un vehículo perteneciente a la empresa de su padre. Tras el accidente, Woods no solo huyó de la escena, sino que también negó estar conduciendo un vehículo comercial y estar ebrio al momento del choque.

El proceso legal duró más de dos años. Finalmente, el jurado determinó una compensación total de 190 millones de dólares: un monto que fue dividido entre los tres sobrevivientes y los familiares de José y Desiree, quienes murieron en el lugar del accidente.

“En este caso, era un vehículo de una empresa, y al principio intentaron quitarse la culpa diciendo que el joven no estaba trabajando o que el vehículo no era de la empresa. Pero la evidencia fue contundente, y el jurado otorgó daños punitivos por su comportamiento y por lo que trataron de esconder,” explicó Noe Valles, abogado del bufete Glasheen, Valles & Inderman, que representó a las víctimas.

La tragedia dejó una huella profunda en la familia Sáenz. Aracely Cano, madre de Desiree, se ha convertido en una voz que clama por conciencia y responsabilidad en la comunidad.

“Ninguna cantidad me devolverá a mi hija. Desiree era una niña increíble, vivía para quienes la amaban,” declaró conmovida Cano.

Según datos del Departamento de Transporte de Texas, más de mil personas mueren cada año en accidentes causados por conductores en estado de ebriedad. Para Aracely Cano, este es un problema urgente que debe ser enfrentado con acciones concretas.

“Es un problema muy grande aquí en El Paso. Todos los días escuchamos de otra persona que perdió la vida por culpa de alguien irresponsable. Es tan fácil llamar a un Uber, a un amigo, a un compañero… tiene que haber un cambio,” enfatizó la madre.

Cinco personas estuvieron involucradas en el accidente. Tres sobrevivieron con heridas, dos perdieron la vida en el lugar. Aunque la justicia ha dictado sentencia, la comunidad aún lidia con las consecuencias de una noche que pudo evitarse.

Este caso no solo evidencia el devastador impacto del alcohol al volante, sino también la importancia de exigir responsabilidad, transparencia y, sobre todo, humanidad ante el dolor de las víctimas.


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