Meta y El Paso Water aseguran que el centro de datos tendrá un impacto mínimo en el consumo de agua
EL PASO, Texas — Funcionarios de El Paso Water buscaron disipar las preocupaciones de la comunidad sobre el consumo de agua del futuro centro de datos de Meta, al asegurar que el impacto del proyecto sobre la demanda total de agua de la ciudad será mínimo y que la infraestructura fue planificada desde hace años para atender este tipo de crecimiento.
Durante una presentación pública, el presidente y director ejecutivo de El Paso Water, John Balliew, afirmó que el proyecto representa una fracción pequeña del consumo total de agua de la ciudad.
“En términos generales, el impacto en la demanda total de agua de la ciudad es muy pequeño”, dijo Balliew. “Se habla mucho sobre Meta y el agua, pero estos son los datos reales”.
La empresa explicó que el desarrollo del noreste de El Paso forma parte de una estrategia de planificación iniciada en 2006 y 2009, mediante documentos presentados ante la Junta de Desarrollo del Agua de Texas, en los que ya se contemplaba el crecimiento de la demanda y el suministro para las próximas décadas.
Balliew señaló que, aunque en ese momento no existían proyectos de centros de datos de esta magnitud, el nivel de consumo previsto para la zona ya estaba considerado en la planificación.
De acuerdo con El Paso Water, el centro de datos de Meta consumirá en promedio unos 480,000 galones de agua al día.
Si bien el convenio entre ambas partes autoriza un consumo máximo de hasta 2.5 millones de galones diarios, funcionarios aclararon que esa cifra corresponde únicamente al límite de capacidad contratado y no refleja el uso diario esperado.
Según la presentación, ese consumo máximo solo sería necesario durante condiciones de calor extremo, con temperaturas superiores a los 117 grados Fahrenheit. De acuerdo con el Servicio Nacional de Meteorología, El Paso nunca ha registrado oficialmente una temperatura de ese nivel. El récord histórico de la ciudad es de 114 grados Fahrenheit, registrado el 30 de junio de 1994.
Al concluir la presentación, Balliew reiteró que el sistema de agua de la ciudad está preparado para sostener el crecimiento futuro.
“Lo más importante es que El Paso cuenta con un plan sólido y sostenible para garantizar el suministro de agua a largo plazo”, dijo. “Tenemos la capacidad para atender un centro de datos o miles de nuevas viviendas. Nuestro sistema es confiable, resiliente y se basa en una planificación de largo plazo”.