Migración en la frontera: Caen cruces ilegales tras endurecimiento de políticas

CIUDAD JUÁREZ, México – Desde el regreso de Donald Trump a la Casa Blanca el pasado 20 de enero, el flujo migratorio hacia Estados Unidos ha disminuido drásticamente. La implementación de políticas más estrictas ha reducido significativamente los arrestos por cruces ilegales en la frontera con México. Este cambio es evidente en lugares como Ciudad Juárez, donde los albergues que solían estar abarrotados ahora lucen casi vacíos.
En el albergue Pan de Vida, uno de los más representativos de la zona, la ocupación ha caído al 5%. “Bajó muchísimo con eso de las restricciones que puso el presidente de Estados Unidos y también por parte del gobierno federal de México, que ya no dejó pasar las caravanas o está más duro el tránsito desde Tapachula, Chiapas, hasta acá”, explica Ismael Martínez, director del albergue.
El impacto en los migrantes
El endurecimiento de las políticas migratorias no solo ha afectado a quienes ya se encontraban en tránsito, sino que ha disuadido a muchos otros de iniciar el viaje. “Hay gente que conozco que tiene familiares que pensaban venir y mejor se quedaron en su país en Honduras, Guatemala, El Salvador o Nicaragua, esperando a ver qué pasa”, añade Martínez.
Este cambio ha tenido un impacto directo en la población que antes dependía de los albergues en Ciudad Juárez. Según Martínez, actualmente la mayoría de los refugiados en Pan de Vida son madres solteras mexicanas, ya que el número de migrantes extranjeros ha disminuido drásticamente.
Mayor vigilancia en la frontera
Mientras tanto, las autoridades de México y Estados Unidos han reforzado la vigilancia en la franja fronteriza. Agencias de seguridad de ambos países trabajan en conjunto no solo para evitar cruces ilegales de migrantes, sino también para combatir el tráfico de drogas.
A la espera de nuevas decisiones políticas, organizaciones humanitarias y migrantes siguen atentos a posibles cambios, como la posible reactivación del programa “Quédate en México” (MPP) en marzo, lo que podría volver a modificar el panorama migratorio en la frontera