Migrantes: 22 años después, claman justicia por la muerte “intolerable” de Juan Patricio en El Paso
La memoria volvió a caminar por la calle San Antonio este domingo. Con cruces blancas en alto y la palabra “Presente” escrita en el centro, la comunidad se reunió para recordar a Juan Patricio Peraza Quijada, un joven migrante de 19 años que presuntamente murió a manos de agentes de la Patrulla Fronteriza en 2003. A 22 años de su muerte, el caso sigue siendo símbolo de la lucha por los derechos de los migrantes en la frontera.La ceremonia comenzó a las tres de la tarde del 22 de febrero con una procesión que partió desde el lugar donde ocurrieron los hechos y avanzó hasta Casa Anunciación, donde se celebró una misa en su memoria. Flores blancas y rosas fueron colocadas junto al retrato del joven, en un acto cargado de simbolismo y exigencia de justicia. Una herida que sigue abierta para los migrantesJuan Patricio era originario de Mexicali, hijo de César Peraza e Irene Quijada. Según se relató durante la ceremonia, aquel día salió de su casa para tirar la basura cuando se encontró con agentes migratorios. Al intentar huir, corrió por un callejón hasta la calle San Antonio, donde fue rodeado y asesinado a balazos.“JUAN PATRICIO FUE BALANCEADO POR LA PATRULLA FRONTERIZA CASI AQUÍ EN FRENTE DE LA CASA ANUNCIACIÓN”, afirmó Rubén García, director de Casa Anunciación, durante el acto conmemorativo.El sacerdote Guillermo Morton también alzó la voz desde el altar: “ESTE CHAVO COMIENZA PARA REVISAR SUS DOCUMENTOS, TODOS SUS COSAS ASÍ Y LO QUE PASÓ DESPUÉS ES ALGO INTOLERABLE… LA MANERA QUE ÉL ESTABA PERSEGUIDO… LA PERSONA QUE DISPARÓ MIENTRAS CINCO OTRAS PERSONAS CON PISTOLAS AFUERA… ES INTOLERABLE.”Sus palabras resonaron entre los asistentes como un eco de indignación que, según los organizadores, no ha perdido vigencia. Más que un caso aisladoLíderes religiosos y defensores de migrantes coincidieron en que la muerte de Juan Patricio no fue un hecho aislado, sino parte de una problemática que continúa afectando a comunidades en todo el país.Durante la misa, la comunidad oró no solo por los migrantes, sino también por los gobernantes, pidiendo que actúen con espíritu de justicia y humanidad frente a un sistema que consideran desigual.“ES MUY IMPORTANTE NO OLVIDARNOS DE LOS QUE HAN DADO SU VIDA EN EL PROCESO DE UN AMBIENTE MIGRATORIO MUY DIFÍCIL… TENEMOS QUE ASUMIR LA RESPONSABILIDAD DE EXIGIR QUE HAYA UNA REFORMA MIGRATORIA QUE RECONOCE LOS DERECHOS COMO SERES HUMANOS DE REFUGIADOS”, expresó Rubén García.La exigencia de una reforma migratoria integral fue uno de los ejes centrales del memorial. Para los asistentes, recordar a Juan Patricio es también un llamado a transformar las políticas públicas que impactan a miles de migrantes cada año.Un llamado a no guardar silencioEl sacerdote Morton fue enfático al señalar que el pasado y el presente están conectados. “NO PUEDO MANTENER MI SILENCIO… LO QUE PASÓ EN AQUEL DÍA ES LO QUE ESTÁ PASANDO HOY EN NUESTRO PAÍS… DEBEMOS LEVANTAR NUESTRAS VOCES, RESISTIR ESTE TIPO DE INJUSTICIA POR EL BIEN DE LOS MIGRANTES Y REFUGIADOS.”Las cruces blancas, cargadas durante la procesión, simbolizaron no solo la memoria de Juan Patricio, sino también la de muchos otros migrantes que han perdido la vida en contextos similares. La palabra “Presente” escrita en cada una fue una declaración colectiva: su historia no será olvidada.Organizadores destacaron que el objetivo del memorial es mantener viva la historia del joven y reforzar la solidaridad comunitaria. Para ellos, la justicia no es solo un asunto legal, sino un compromiso social y moral.