Nueva medida de la EPA elimina décadas de análisis de salud pública

La Agencia de Protección Ambiental (EPA, por sus siglas en inglés) bajo la administración del presidente Donald Trump dejará de considerar los impactos en la salud humana al establecer límites de contaminación del aire, enfocándose únicamente en los costos para las empresas, de acuerdo con información de The New York Times.
Durante décadas, desde los años 80, la EPA utilizó un indicador conocido como el “Valor de una Vida Estadística” para evaluar los beneficios de reducir la contaminación. Este método permitía estimar el valor económico de las vidas que podrían salvarse al disminuir contaminantes, ayudando a justificar regulaciones más estrictas cuando los beneficios superaban los costos para la industria.
Sin embargo, la agencia ahora planea eliminar este criterio en el análisis de regulaciones relacionadas con partículas finas y ozono, dos de los contaminantes del aire más comunes en Estados Unidos. Estudios científicos han vinculado la exposición prolongada a estos contaminantes con asma, enfermedades cardíacas y pulmonares, así como con muertes prematuras.
Según los documentos revisados por el New York Times, el cambio facilitaría la eliminación o debilitamiento de límites impuestos a plantas eléctricas de carbón, refinerías de petróleo, acereras y otras instalaciones industriales. Esto podría reducir costos para las empresas, pero al mismo tiempo provocar un deterioro en la calidad del aire en comunidades de todo el país.
Expertos en salud pública y medio ambiente advierten que la decisión representa un giro significativo en la política ambiental federal y podría tener consecuencias directas en la salud de millones de personas, particularmente en comunidades cercanas a fuentes industriales de contaminación.
La EPA no ha respondido públicamente a las críticas, pero defensores de la industria han argumentado que las regulaciones actuales imponen cargas económicas excesivas y frenan el crecimiento empresarial.