Reapertura del gobierno federal genera reacciones en El Paso y afecta a familias locales

EL PASO, Texas – El Senado de Estados Unidos aprobó este lunes el proyecto para reabrir el gobierno federal. Esto ha generado opiniones por parte de los representantes de ambos partidos, tanto del Republicano como del Demócrata.
Michael Apodaca, representante del Partido Demócrata de El Paso, comentó que las cosas positivas son que los empleados federales podrán regresar a trabajar y que los servicios como SNAP empezarán nuevamente. Sin embargo, añadió que hay algunos problemas, no solo por los seguros médicos, y que por eso la mayoría de los demócratas están enojados, porque aún faltan cosas por hacer.
Además, esto ha provocado un impacto económico a nivel local, ya que son miles las familias que trabajan para el gobierno en nuestra comunidad y se ha afectado directamente su economía.
Adolfo Telles, representante del Partido Republicano de El Paso, opinó que El Paso tiene mucha población militar y muchas personas que, debido a la pobreza en la ciudad, necesitan ayuda o trabajan con el gobierno. Afirmó que haber tenido el gobierno cerrado impactó a muchas personas en la comunidad.
Por otra parte, debido a este cierre y a la suspensión de servicios como SNAP, muchas familias se han quedado sin recursos para poder llevar alimentos a sus hogares.
Gabriel García, director de comunicaciones y marketing de El Paso Fighting Hunger, señaló que debido al cierre del gobierno y la suspensión de SNAP, han visto a mucha gente buscando esa ayuda.
El cierre del gobierno ha tenido un costo social y económico importante.
Adolfo Telles agregó que la comunidad tiene que entender por qué pasó esto y que, al hacerlo, verán que se logrará reabrir el gobierno, sin que haya nada negativo.
Por su parte, Michael Apodaca destacó que lo importante es votar, porque eso fortalece a la comunidad, aunque consideró que existe la posibilidad de que una situación similar vuelva a ocurrir.
El proyecto de ley no contempla una solución clara sobre los créditos de la Ley de Cuidado de Salud Asequible (ACA, también conocida como Obamacare), que están por vencer y podrían encarecer los seguros médicos privados para millones de estadounidenses.