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Tras cinco meses desplazada por la ruptura de una tubería, familia de El Paso finalmente estrena nuevo hogar, pero asegura que las pérdidas continúan

Miguel Contreras Hace 4 meses

EL PASO, Texas — Casi cinco meses después de que la ruptura de una tubería principal de agua inundara su vivienda y obligara a evacuar a cerca de diez integrantes de su familia, Candy Arellano finalmente cruzó la puerta de un nuevo hogar. Sin embargo, asegura que el final del proceso con El Paso Water no significó el final de las pérdidas.

La familia Arellano fue una de las más afectadas por la ruptura de una tubería principal de 36 pulgadas ocurrida en enero en el noreste de El Paso, un incidente que dejó a más de 100,000 personas sin agua o con servicio limitado y dañó numerosas viviendas de la zona.

Desde entonces, la familia permaneció viviendo en un hotel mientras El Paso Water cubría los gastos de hospedaje y avanzaba el proceso para adquirir la vivienda afectada y permitirles comprar otra propiedad.

“Era una pesadilla”, recordó Arellano durante una entrevista con Noticias El Paso. “Sí estaban en contacto, pero era lo mínimo.”

Cinco meses viviendo en un hotel

Para la familia, el mayor impacto no fue únicamente perder su casa, sino la forma en que cambió su vida cotidiana.

Durante casi cinco meses, cerca de diez integrantes de la familia tuvieron que vivir repartidos en distintas habitaciones de hotel.

“Nosotros estamos bien unidos. No es como tener una casa. Estábamos en diferentes cuartos y ya no nos podíamos ver como siempre nos veíamos en la casa”, contó Arellano.

Asegura que esa separación tuvo un fuerte impacto emocional, especialmente para los adultos mayores de la familia.

“Emocionalmente sí nos cobró factura.”

Aunque El Paso Water cubrió el costo del hotel, Arellano explicó que la familia también recibió la propuesta de mudarse a un Airbnb. Sin embargo, la vivienda ofrecida contaba con cuatro habitaciones, insuficientes para todos los integrantes de la familia.

“Sí nos ofrecieron un Airbnb, pero era de cuatro recámaras. ¿Y dónde iban a dormir los demás?”, recordó.

La búsqueda de una nueva casa

La agente de bienes raíces Anahí Bañuelos fue quien acompañó a la familia durante el proceso para encontrar una nueva vivienda.

Explicó que, aunque El Paso Water les indicó que podían comenzar a buscar una casa, el proceso de compra se retrasó debido a que la empresa tardó en entregar el dinero necesario para cubrir depósitos obligatorios como el earnest money y el option money.

“Les decían: ‘Ya pueden empezar a buscar casa’. Pero una compra de vivienda tiene tiempos que cumplir. Si ese dinero no se entrega, el vendedor puede cancelar la operación y el comprador pierde ese depósito”, explicó Bañuelos.

La agente afirma que insistió en múltiples ocasiones para que esos recursos fueran liberados.

“Yo les hablaba cada rato: ‘Oigan, ese dinero, ese dinero’. O no contestaban o me decían: ‘Sí, ya mero’. Al final lo entregaron apenas unas dos semanas antes del cierre.”

Bañuelos también asegura que enfrentó dificultades para comunicarse con representantes de El Paso Water durante el proceso.

“Me decían que ya le habían hablado a Candy, pero ella me enseñaba su teléfono y no tenía ninguna llamada.”

La familia asegura que fue presionada para firmar

Arellano afirma que uno de los momentos más difíciles ocurrió cuando El Paso Water les presentó el acuerdo de reclamación.

Según su versión, la familia quería esperar para revisar todas las pertenencias almacenadas antes de firmar cualquier documento.

Sin embargo, asegura que les advirtieron que, si no aceptaban el acuerdo en ese momento, éste podría retirarse.

“No íbamos a firmar porque queríamos revisar primero las cosas. Pero nos dijeron que si no firmábamos, iban a quitar el contrato.”

Finalmente, explica, decidieron aceptar el acuerdo para poder cerrar ese capítulo y mudarse cuanto antes.

“Mi mamá dijo: ‘Ya estamos cansados. Mejor vamos a cerrar este capítulo y empezar de nuevo’.”

Poco después de firmar, afirma, recibieron un mensaje indicándoles que debían abandonar el hotel esa misma semana.

Objetos dañados y pérdidas adicionales

Aunque la compra de la nueva vivienda ya se concretó, la familia asegura que todavía enfrenta consecuencias económicas.

Durante la mudanza comenzaron a abrir los contenedores donde permanecieron almacenadas sus pertenencias durante casi cinco meses.

Ahí, dicen, encontraron muebles quebrados, ropa todavía húmeda, artículos decorativos destruidos y objetos personales desaparecidos.

“Yo y otro de mis hijos todavía tenemos ropa que seguía mojada”, relató Arellano.

También recordó que una estructura decorativa de la sala quedó completamente destruida y que muchas pertenencias, incluso algunas recién compradas antes del incidente, terminaron dañadas.

“Muchas cosas se quebraron.”

La familia sostiene que parte de esos daños ocurrieron mientras una empresa contratada para limpiar la vivienda almacenaba sus pertenencias.

Además, aseguran que nunca pudieron hacer un inventario completo antes de que algunos objetos fueran desechados.

“No sabemos exactamente qué perdimos porque muchas cosas las tiraron antes de que pudiéramos revisarlas.”

Gastos que, aseguran, nunca fueron cubiertos

Arellano afirma que el acuerdo permitió resolver la compra de la vivienda, pero no compensó otros gastos derivados del desastre.

Entre ellos menciona:

* pertenencias personales dañadas;
* gastos médicos;
* ropa;
* artículos personales;
* pérdidas que descubrieron únicamente después de abrir los contenedores.

Durante esos meses, dice, organizaciones comunitarias y vecinos fueron quienes cubrieron muchas de sus necesidades básicas.

“United Way sí nos ayudó un poquito. Nos dieron tarjetas para comprar ropa. Y la comunidad nos ayudó con shampoo, jabón, acondicionador y muchas cosas más.”

El Paso Water responde

En respuesta a preguntas de Noticias El Paso sobre el caso, El Paso Water emitió el siguiente comunicado:

“El Paso Water ha permanecido en comunicación con la familia Arellano desde la ruptura de la tubería principal ocurrida en enero.

EP Water atendió la reclamación de la familia de conformidad con la autoridad que le corresponde y con las leyes aplicables.”

La empresa no respondió específicamente a los señalamientos de la familia sobre presuntas dificultades de comunicación, el manejo de las pertenencias almacenadas o la presión que aseguran haber sentido para firmar el acuerdo de reclamación.

Un nuevo comienzo

Hoy, apenas una semana después de haberse mudado, la familia asegura que intenta dejar atrás uno de los capítulos más difíciles de su vida.

Para Arellano, la prioridad ahora es reconstruir su hogar y ayudar a que otras familias estén mejor preparadas si algún día enfrentan una emergencia similar.

“Guarden sus recibos. Pónganlos en bolsas de plástico para que no se mojen. Ojalá nadie tenga que pasar por esto.”

Al mirar hacia atrás, dice que la mayor enseñanza no tiene que ver con una casa ni con los objetos materiales.

“La casa se puede volver a comprar. Las cosas también. Lo importante es cuidarnos unos a otros.”

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