Un año sin Rey Méndez: dolor persistente y exigencia de justicia tras accidente provocado por conductor ebrio

La vigilia familiar
EL PASO, Texas – Este 9 de junio, la familia de Rey Leonardo Méndez regresó al lugar donde comenzó su dolor: la intersección de Zaragoza y César Chávez Highway, en el Valle Bajo de El Paso. Fue ahí donde, hace exactamente un año, Rey murió tras un accidente causado por un conductor ebrio.
“Quiero ser tan grande como él, también quiero ser tan alto como él, porque él era una persona muy fuerte”, dijo su familiar Carlos Méndez durante una ceremonia íntima.
Primero visitaron su tumba, decorada con flores frescas y los platillos favoritos de Rey. Luego, al atardecer, levantaron un altar improvisado en el sitio del choque: velas, sus zapatos, agua fresca y una fotografía que sus hijas acariciaron con ternura. “Me hice este tatuaje”, compartió su hermana Paola Méndez, mostrando el homenaje permanente a su hermano.
El accidente y el responsable
Rey tenía solo 25 años y era pasajero en un vehículo conducido por Ramón Jaime Parada, de 36 años, residente de Socorro, Texas. Parada manejaba a alta velocidad hacia el sur por Zaragoza cuando perdió el control y se estrelló contra un poste metálico.
Según los reportes policiales, Parada mostraba claros signos de intoxicación: habla arrastrada, ojos vidriosos y fuerte olor a alcohol. Él mismo confesó haber bebido varias copas de tequila y cervezas en el casino Speaking Rock antes del accidente. Además, se supo que intentó evadir a los oficiales tribales poco antes del choque.
Antecedentes y proceso legal
El caso es aún más grave por los antecedentes de Parada. En 2019 ya había sido condenado por conducir bajo los efectos del alcohol. Ahora enfrenta cargos formales de homicidio involuntario por intoxicación, con una fianza de $110,000 dólares impuesta en la cárcel del Condado de El Paso. Su próxima audiencia está programada para el 11 de julio.
“Queremos crear conciencia sobre la razón por la cual él ya no está con nosotros. Fue un accidente que involucró a un conductor ebrio, y a pesar de las circunstancias, hay que ser responsables y rendir cuentas para traer justicia”, expresó Ana Contreras, familiar del joven.
Contexto local y presión comunitaria
El caso de Rey Méndez ha reavivado el debate sobre los conductores reincidentes y las consecuencias de manejar en estado de ebriedad. En 2024, las autoridades locales registraron 120 casos de DWI con reincidencia en El Paso, una cifra menor a los 360 de 2023, pero aún alarmante.
Vecinos de Socorro y otras partes del condado han exigido leyes más estrictas y sentencias más severas. La fiscalía del distrito ha confirmado que los cargos por homicidio involuntario por intoxicación pueden conllevar de 2 a 20 años de prisión y multas de hasta $10,000 dólares.
Un mensaje al cielo
La vigilia cerró con un gesto simbólico lleno de esperanza. Los familiares escribieron mensajes en globos blancos y los soltaron al cielo. “Un mensaje de amor que esperamos llegue a donde él esté”, dijeron su madre y su abuela, ambas llamadas María Méndez.
Un año ha pasado, pero la ausencia de Rey sigue presente. Su familia, entre lágrimas y recuerdos, no solo lucha por su memoria, sino por evitar que otras vidas se pierdan por la irresponsabilidad de un conductor ebrio.